domingo, 14 de febrero de 2010

Apaños

Yo soy muy dada a hacer apaños arreglando cosas y mis chapucillas en casa y mi bricolaje y demás. Y encima soy de las que se sienten orgullosa de ello... estaño el diodo del mando para que vuelva a lucir rojo, le doy "tres en uno" a la cerradura para que no se atasque más o tapo una grieta con masilla y pinto una flor encima para que no se note y ole! ahí me quedo mirándolo toda altiva como si hubiese pintado los "frascos" de la capilla Sixtina, como decía uno en un examen...

Reconozco haber usado esparadrapo para pegar cosas en paredes (mucho mejor que el celo, ¡dónde vamos a parar!) Para qué comprar la carísima cinta americana si para un apuro un cacho de esparadrapo color carne sirve! Lo que nunca había usado eran tiritas. Esto me lo encontré hace una semana en un Kebap:
Sí, el cartel está pegado con tiritas al cristal.
Otro es el invento que han hecho en mi casa (la de Madrid, que es compartida) para que el soporte de la ducha no se mueva:
A falta de masilla, buenas son palas de pescado.

Burradas en exámenes

Me compré estos días un libro pequeñito llamado "Gazapos escolares" que ya he amortizado mucho, porque entre lo que me he reído y lo que se han reído mis amigos y padres cuando les he soltado alguna respuesta de exámenes...

Estaría bien que pusiesen la edad de esos niños, porque se nota que hay algunos bastante pequeños que oyeron campanas y no sabían dónde...

Ejemplo:
Pregunta: Movimientos del corazón
Resupuesta: 1:Sístole, 2: insístole

P: El oído interno
R: El oído interno consta de utrículo y dráculo.

"En caso de embarazo debe hacerse una coreografía."

Esto me recordó a mi primer examen, en 2º de EGB (de 6 a 7 años, ¿puede ser?). Cuando tenías sólo un profesor, el mío se llamaba Don Antonio Vicente Quirós, que te daba todas las asignaturas juntas en plan culturilla general, lo que propiciaba mi cacao mental. El primer examen de mi vida, un popurrí de datos en mi cabeza:

P: ¿cómo se llama el médico que trata las enfermedades del oído, nariz y laringe?
R: Ornitorrinco.

¡Y tan a gusto me quedé! Se parece bastante a otorrinolaringólogo, ¿no? La cosa es que el profesor contaba las burradas en clase al día siguiente y se rieron tanto, tanto de la mía y pasé tanta vergüenza que desde entonces me aplicaba y sacaba todo de notable para arriba.

Tengo un amigo que dice que ponga siempre alguna imagen para amenizar las entradas del blog, no tengo ninguna con orejas de burro, que sería lo suyo, pero aprovechando que son carnavales:
Con atrezo de KY2, tras un concierto.

viernes, 29 de enero de 2010

Desastre

Cuando ya decía yo que soy un desastre... voy a narrar unas de mis últimas experiencias ridículas que cuento porque reirme de mi misma yo sola tiene menos gracia.

El domingo salí por ahí y llegué cansada y tarde, me quité la ropa que tiré por ahí y me acosté. El lunes al levantarme la recogí toda ¿toda? pues me faltaba un tanga, porque yo estaba convencidísima de que me había puesto ropa interior el domingo (es lo normal, vamos). Y no aparecía, dije, ya verás, en el baño, que es compartido y mis compis van a alucinar como empiece a dejarme tangas por ahí (en mi casa me pasa a menudo...), por suerte tampoco estaba ahí. Pero nada, bajo la cama, en el armario, en la silla, en la mesa, en el portátil? no tengo más muebles, mi habitación es un zulo... ¿donde? ya desistí.

El martes me puse los mismos vaqueros que el domingo y miré dentro antes de meterlos por si lo había quitado todo de golpe y seguía ahí... pues no. Nada, me vestí, fui al curro, todo el día, como y todo allí y llegué a mi casa tarde, y a las 11 me desvestí y según quito el pantalón:

¡Plum! ¡¡¡El tanga cae de una pierna!!!!

Aaaaaaaahhhh!!!!

Todo el día con el tanga en una de las perneras del vaquero!!!!
Aaaaaaaahhhhh JAJAJAJAJAJAJAJAJA

Muerta de risa por el suelo porque de pronto me vino la imagen de verme caminar por la oficina y que me resbalase por el zapato un tanga!!!

lunes, 25 de enero de 2010

Calor humano

La verdad que como el calor humano no hay nada, pero a veces nos tenemos que aguantar si no tienes a tu pareja... no vas a pagar por que te de calor un maromo, ¿no? ¿o tal vez si??

Pues claro! qué no se puede hacer con dinero!? (y no es pregunta retórica, me interesaría saberlo...).

La semana pasada oí en la radio una noticia curiosa, un hotel ofrece un servicio de calentadores humanos para la cama. Se acostaban antes de que llegases a la habitación, supongo que si los quieres estando tú, eso ya costará más dinero y tiene otro nombre...

Buscando encontré la noticia, por supuesto, aquí la tenéis.

La cosa es que me recordó a una visita que hice hace como tres años a unas ruinas griegas... de las que no recuerdo el nombre... desastre que soy. He llamado a mi madre a ver si recordaba ella el nombre del sitio, porque es madre. Yo aún soy irresponsable y olvidadiza, supongo que eso se va con los hijos, porque sino lo llevo claro...

La cosa, fue en Éfeso, perteneciente a Turquía en la actualidad, posee unas ruinas griegas muy bonitas. Y unos inodoros muy interesantes... baños públicos de mármol con agujero en medio y una canalización a los pies por la que fluía el agua en sus tiempos. Se las habían ingeniado muy bien, quitando que se sentaban todos en fila muy cerca unos de otros... no es momento para verle la cara a nadie, ni a uno mismo, la verdad. Nos contaron que el riachuelo pasaba con agua para lavarse las manos y que sentado en tu sitio tenías un agujero frontal para poder meter la mano (sí, eso, lo que estás pensando...).

Tengo yo una foto sentada en uno de ellos en cuestión con sonrisa de oreja a oreja, pero las dejé en el otro PC, así que me perdonen de Los Viajeros, que aquí pongo una foto suya para hacernos a la idea:
Los calientacamas resultan curiosos, pero los habitantes de Éfeso (no, no me sé el gentilicio) ponían por las mañanas a sus esclavos sentados a calentarles el trono real, que al ser de mármol tenía que estar fresquito de lo lindo. Esto sí es clase!! ¡Que te calienten la taza del váter antes de ir a hacer tus cosas!

Como curiosidad, os dejo la historia del inodoro.

domingo, 17 de enero de 2010

Me ponía...

Llevo dos semanitas de dormir poco por cuestión de trabajo, poco muy poco. Hoy he llegado de viaje y tenía ahora mi momento de descanso, no son ni las once de la noche y ya quiero irme a la cama. ¡Quiero descansar! Dormir no es descansar?? Pues sí, es lo que me hace falta, pero quiero enterarme de que estoy descansando!!!

La cosa es que cuanto más tiempo activo tengo el cerebro más cosas pienso, tengo visiones (esto para ir conduciendo es horrible, ya os lo digo...) pero de más cosas me acuerdo, cosa extraña, me vienen los ochenta a la cabeza... Y me acordé de una serie, que me he puesto a ver de nuevo: "Ranma 1/2", estupenda para esa época en la que empiezas a sentir curiosidad por el sexo. Bueno, yo el sexo no sabía exactamente qué era, pero una empieza a notar algo... que luego perseguirá toda la vida.

A mi me ponía la chica en la que se convertía Ranma, porque sabía que era un chico, pero con pinta de mujer, me ponía mucho, algo así como me pasa con Johnny Depp...
Y pedazo pechos que le pusieron al dibujillo...
Si no tuviese nuez, eh?

Luego me ha venido a la cabeza Ulises, con su melena y barba... las barbas!! Desde muy pequeña me gustan las barbas, todos los hombres amigos de mis padres que tenían barba los recuerdo tan guapos... y luego los he visto y para nada. Pero era la barba... tiene algo... la de tres días, las perillas... tienen su punto.
El señor Ulises...
Y Johnny Depp con barba o perilla ni te cuento!
Por lo menos ahora me gustan de carne y hueso! No sé, cosas que me vienen a la cabeza...

martes, 12 de enero de 2010

Cinco segundos

Es lo que dura el video ese del hamster que se da media vuelta estilo peli de miedo "Dramatic Chipmunk". Pero también es una creencia proveniente de USA sobre el tiempo que tarda en contaminarse la comida que cae al suelo. No se sabe su procedencia, pero hay estudios sobre ello y lo usan incluso en un capítulo de la serie"Anatomía de Grey" cuando se les cae un órgano que iban a transplantar.


Se supone que si se te cae comida en el suelo y lo recoges antes de cinco segundos, no está contaminada. Cuando oí esta teoría me imaginé en plan chistoso un montón de gérmenes corriendo en plan "autos locos" cuando un cacho de comida caía al suelo, a ver si llegaban antes de esos cinco segundos y ser así ingestados por alguien...


Por supuesto, no es lo mismo que se te caiga en un quirófano la comida a que se te caiga sobre una mierda de perro... ¿alguien se comería eso si está tan sólo media milésima de segundo???

Y de un suelo esterilizado, pues como si está horas, si no hay nada, no lo habrá... cosas raras que cree la gente...



Esto es un mazapán (no me gustan, por eso desperdicié uno para la foto...) en la alfombra de mi habitación, que es de piso compartido, no sé cuánta gente ha pasado por ella y no se sabe de qué color era originalmente, ¿alguien quiere un mazapán?


Una chica de 16 años hizo un estudio sobre el tema y ganó un premio y todo por ser lógica la muchacha, qué cosas más raras...


Viene todo mucho mejor explicado en este blog: Tempus Fugit, para el que quiera. Además de ser muy recomendable, yo hace tiempo que lo sigo, ahora llamado MedTempus.

domingo, 3 de enero de 2010

Condones de cortesía

He pasado una noche en un Motel u Hotel de infieles, según mi padre... Un Motel de estos que están proliferando ahora en nuestro país (en otros países tiempo ha...), que te garantizan intimidad, ya que no ves a nadie (no estoy tan segura de que no te vean a ti...) y entras directamente en coche a las habitaciones (bueno, a un garaje contiguo, se entiende)... camas de 2x2 ¡qué pasada! y calidad de hoteles de 3 estrellas. Sinceramente por calidad/precio y accesibilidad me ha convencido, pero yo no fui para cometer infidelidad, así que va uno más relajado y hasta paga con tarjeta! Había que ver qué era lo que salia en la factura para no levantar sospechas... pues una comilona me pegué de empresa a 70 euros en "Casa Pepito" (el nombre no es este exactamente, pero sí del palo) y en el pueblo de al lado... gracioso.

¿Y qué hace una mujer según llega a un hotel? Pues tras tirarme de un salto a la cama de 2x2, más dura de lo que pensaba ¡ay! ver qué hay en la cestita del baño! Y encontré dos de estos junto con el botecito de champú y el peine:
Y dije, ¡qué guay! te ponen condones!! Pues no, son pastillas de jabón...
Desde aquí les animo a que pongan un condón de sabores o algo así en las habitaciones, sería un detallazo!
Eso sí, el servicio de habitaciones (que tiene un curioso sistema para que no los veas, basado en un cajón que comunica la habitación con el pasillo) tiene preservativos, lubricante y hasta anillos vaginales, deberían incluir la píldora del día siguiente también, para los que lleguen con el supercalentón!